Bodega Piedra Fluida es un proyecto vitivinícola nacido en Tenerife que comenzó su andadura con la vendimia de 2018, con el objetivo de recuperar y poner en valor viñedos antiguos y variedades autóctonas canarias como Listán Negro y Listán Blanco, muchas de ellas en pie franco y con más de 80 años de antigüedad. La bodega trabaja parcelas repartidas por distintas zonas de la isla, desde el norte hasta el sur, incluyendo viñedos de gran altitud —algunos entre los más altos de Europa— sobre suelos volcánicos, lo que aporta a sus vinos una marcada frescura y mineralidad. Su filosofía se basa en una viticultura tradicional y heroica, con mínima intervención en bodega y un profundo respeto por el entorno, buscando expresar de forma honesta el carácter del terruño y preservar el patrimonio vitivinícola de las Islas Canarias.